1. Receptores sensoriales: Estas células o órganos especializados detectan estímulos específicos del medio ambiente. Los ejemplos incluyen:
* Vista: Los ojos detectan la luz, lo que permite a los organismos ver formas, colores y movimiento.
* audición: Los oídos detectan ondas de sonido, permitiendo a los organismos percibir sonidos y localizar su fuente.
* olor: Las células especializadas en la nariz detectan productos químicos en el aire, proporcionando información sobre alimentos, depredadores y parejas potenciales.
* Taste: Las papilas gustativas en la lengua detectan productos químicos en alimentos y bebidas, ayudando a los organismos a determinar si algo es comestible o dañino.
* Touch: Los receptores de la piel detectan presión, temperatura y dolor, proporcionando información sobre el medio ambiente y los peligros potenciales.
2. Chemoreception: Esto implica la detección de productos químicos en el medio ambiente. Los organismos usan quimiorreceptores para:
* Identificar fuentes de alimentos: Muchos animales usan su sentido del olfato para localizar presas o plantas comestibles.
* Detecta a los depredadores: Algunos animales liberan feromonas (señales químicas) para advertir a otros de peligro.
* Comuníquese con otros: Muchas especies usan feromonas para apareamiento, marcado territorial e interacciones sociales.
* Navegue: Algunos organismos usan Chemoreception para encontrar su camino, particularmente en entornos acuáticos.
Estos son solo dos ejemplos, y hay muchas otras formas en que los organismos recopilan información sobre su entorno. Por ejemplo, algunos organismos dependen de la electrorecepción, el mecanorecepción o incluso la magnetorecepción.