1. Selección natural: Este es el mecanismo central de la evolución. Describe cómo las personas con rasgos que los hacen más adecuados para su entorno tienen más probabilidades de sobrevivir y reproducirse, pasando esos rasgos ventajosos a su descendencia. En generaciones, esto conduce a un cambio gradual en la población hacia esos rasgos ventajosos.
2. Drift genética: Este es un proceso aleatorio donde se producen cambios en las frecuencias de genes debido a eventos casuales, particularmente en poblaciones más pequeñas. Piense en ello como un lanzamiento de monedas:incluso con una moneda justa, puede obtener cabezas 10 veces seguidas simplemente debido al azar. Del mismo modo, en pequeñas poblaciones, ciertos genes pueden volverse más comunes o menos comunes simplemente por casualidad, independientemente de si esos genes son ventajosos o no.
Si bien estos son los dos mecanismos principales, hay otros factores que pueden contribuir a la evolución, como:
* Mutación: Los cambios en la secuencia de ADN pueden introducir nuevos rasgos en una población.
* flujo de genes: El movimiento de individuos entre poblaciones puede introducir nuevos genes o alterar las frecuencias de genes.
* apareamiento no aleatorio: Cuando las personas eligen a sus compañeros en función de rasgos específicos, esto puede influir en la evolución de esos rasgos.
Entonces, aunque la selección natural y la deriva genética son las dos fuerzas impulsoras principales, es importante recordar que la evolución es un proceso complejo influenciado por múltiples factores.