1. Ribosomas: El núcleo es el sitio de la síntesis de ribosomas. Envía las subunidades ribosómicas, hechas de ARN ribosómico (rRNA) y proteínas, al citoplasma donde se ensamblan en ribosomas funcionales. Estos ribosomas traducen el ARNm del núcleo, creando proteínas en última instancia.
2. Retículo endoplásmico (ER): El núcleo interactúa con la sala de emergencias de varias maneras:
- ribosomas: Los ribosomas unidos al ER reciben transcripciones de ARNm del núcleo y las traducen en proteínas que luego se insertan en la luz ER o se convierten en parte de la membrana ER.
- envolvente nuclear: La membrana externa de la envoltura nuclear es continua con la membrana ER, proporcionando una vía directa para que las moléculas se muevan entre el núcleo y la ER.
- Partícula de reconocimiento de señal (SRP): Los ribosomas que traducen proteínas destinadas a la sala de emergencias son atacadas por SRP, que las guía a la membrana de ER.
3. Aparato de Golgi: El núcleo se comunica con el aparato de Golgi a través de la sala de emergencias. Las proteínas sintetizadas en la sala de emergencias se transportan al Golgi para su posterior procesamiento, modificación y embalaje antes de ser enviados a sus destinos finales.
4. Mitocondrias: Si bien no interactúa directamente con el núcleo físicamente, las mitocondrias dependen del núcleo para su ADN y proteínas involucradas en su propia función. El núcleo proporciona las instrucciones genéticas para la producción de proteínas mitocondriales.
5. Lisosomas: El núcleo proporciona instrucciones para la formación de lisosomas, que son responsables de descomponer los desechos y desechos celulares.
6. Peroxisomas: El núcleo también proporciona la información genética para los peroxisomas, que están involucrados en el metabolismo de los ácidos grasos y la desintoxicación.
7. Citoesqueleto: El núcleo está anclado dentro de la célula por el citoesqueleto, una red de fibras de proteínas que proporciona soporte estructural y facilita el movimiento.
En resumen: El núcleo es el centro de control de la célula y se comunica con numerosos orgánulos para garantizar el funcionamiento adecuado de la célula. Esta comunicación implica el intercambio de información genética, proteínas y otras moléculas, todas vitales para los procesos celulares.