1. Proteínas:
* Secuencias de aminoácidos: Comparar las secuencias de aminoácidos de las proteínas homólogas (proteínas con ascendencia compartida) puede revelar relaciones evolutivas. Esto se debe a que las mutaciones se acumulan con el tiempo, lo que resulta en diferencias en las secuencias de aminoácidos entre especies.
* Estructura de proteínas: La estructura tridimensional de las proteínas también puede ser informativa. Estructuras de proteínas similares a menudo reflejan la historia evolutiva compartida.
2. Carbohidratos:
* Estructura de polisacárido: Si bien se usa menos comúnmente que las proteínas o el ADN, la estructura de los carbohidratos complejos (como los que se encuentran en las paredes celulares) puede ser informativa, particularmente para estudiar relaciones entre especies estrechamente relacionadas.
3. Lípidos:
* Composición de ácidos grasos: La composición de los ácidos grasos en las membranas puede usarse para estudiar relaciones evolutivas, particularmente entre bacterias y arqueas.
4. Metabolitos:
* Vías metabólicas: Comparar las enzimas y las vías involucradas en el metabolismo puede revelar conexiones evolutivas. Es probable que los organismos con vías metabólicas similares estén más relacionadas.
5. Pequeñas moléculas:
* metabolitos secundarios: Estas son moléculas pequeñas producidas por organismos que no están directamente involucrados en procesos metabólicos esenciales, pero que a menudo juegan roles en defensa, señalización u otras funciones. La presencia o ausencia de metabolitos secundarios específicos puede usarse para inferir relaciones.
Factores a considerar:
* Tasa evolutiva: Diferentes moléculas evolucionan a diferentes tasas. Por ejemplo, el ADN evoluciona relativamente lentamente, mientras que las proteínas pueden evolucionar más rápidamente. La elección de la molécula debe ser apropiada para la escala de tiempo de las relaciones evolutivas que se están investigando.
* Disponibilidad de datos: La disponibilidad de secuencia o datos estructurales para la molécula en cuestión es esencial para el análisis.
* Homología: Asegurar que las moléculas que se comparan sean verdaderamente homólogas (compartir un antepasado común) es crucial para la inferencia evolutiva precisa.
Es importante tener en cuenta que el uso de una combinación de diferentes fuentes de datos moleculares proporciona la comprensión más robusta e integral de las relaciones evolutivas. Este enfoque, conocido como filogenómica , aprovecha las fortalezas de cada tipo de molécula para crear un árbol evolutivo más preciso y detallado.