1. fosfolípidos: Estos son el componente más abundante de la membrana plasmática. Tienen una cabeza polar (hidrofílica) y dos colas no polares (hidrofóbicas), formando una bicapa de fosfolípidos. Esta estructura permite que la membrana sea selectivamente permeable, lo que permite que solo pasen ciertas moléculas.
2. colesterol: Esta molécula lipídica está integrada dentro de la bicapa de fosfolípidos. El colesterol contribuye a la fluidez y estabilidad de la membrana, lo que lo ayuda a mantener su estructura a diferentes temperaturas.