1. Similitudes morfológicas:
* Estructuras homólogas: Estas son estructuras que comparten un origen común pero pueden tener diferentes funciones. Por ejemplo, los huesos en un ala de murciélago, un brazo humano y una aleta de ballenas son homólogos. Esto sugiere un antepasado compartido que poseía estas estructuras óseas.
* Estructuras vestigiales: Estas son estructuras reducidas o no funcionales que estaban presentes y funcionales en organismos ancestrales. Los ejemplos incluyen el apéndice en humanos y los huesos pélvicos en las ballenas. Estas estructuras indican cambios evolutivos donde se perdió la función original.
2. Similitudes moleculares:
* secuencias de ADN y ARN: Comparar las secuencias de ADN o ARN de diferentes especies puede revelar similitudes. Cuanto más similares son las secuencias, más estrechamente relacionadas es la especie.
* Similitudes de proteínas: Comparar las secuencias de aminoácidos de proteínas, como el citocromo C, también puede proporcionar pistas sobre las relaciones evolutivas. Las proteínas compartidas indican un antepasado común.
3. Desarrollo embriológico:
* etapas embrionarias similares: Los organismos que comparten un antepasado común a menudo exhiben etapas embrionarias similares. Por ejemplo, los embriones humanos tienen hendiduras branquias y una cola en algún momento de su desarrollo, parecido a embriones de peces. Estas similitudes son evidencia de una historia evolutiva compartida.
4. Distribución biogeográfica:
* Patrones geográficos: La distribución de organismos en todo el planeta puede revelar pistas sobre su historia evolutiva. Por ejemplo, la presencia de especies similares en las islas que alguna vez estuvieron conectadas por puentes terrestres sugiere que compartieron un antepasado común.
5. Evidencia fósil:
* Fósiles de transición: Los fósiles que exhiben características de los grupos ancestrales y descendientes pueden proporcionar evidencia de linajes evolutivos. Por ejemplo, el fósil Archaeopteryx proporciona un vínculo entre los dinosaurios y las aves.
6. Similitudes de comportamiento:
* Comportamientos compartidos: Comportamientos similares, especialmente los complejos, pueden indicar una historia evolutiva compartida. Por ejemplo, los rituales de apareamiento complejos de algunas especies de aves pueden sugerir un antepasado común.
7. Similitudes del desarrollo:
* Patrones de desarrollo similares: Los organismos que comparten un antepasado común pueden exhibir patrones de desarrollo similares, como la formación de órganos o tejidos.
Nota importante:
Es crucial entender que estas pistas no son una prueba absoluta de un antepasado común. Son pruebas de que, cuando se consideran juntos, sugieren fuertemente una historia evolutiva compartida. La fuerza de la evidencia puede variar según los organismos específicos que se comparan y el tipo de datos disponibles.