La forma de una enzima es crucial para su función. He aquí por qué:
* Modelo de bloqueo y llave: Las enzimas funcionan uniéndose a moléculas específicas llamadas sustratos. La forma del sitio activo de la enzima (la región donde se une el sustrato) es complementaria a la forma del sustrato, como un bloqueo y una llave.
* Especificidad: Esta forma específica asegura que la enzima solo se una al sustrato correcto, lo que le permite catalizar (acelerar) la reacción deseada.
* Fit inducido: Si bien el modelo de bloqueo y llave es un buen punto de partida, la enzima y el sustrato en realidad experimentan un ligero cambio de forma en la unión, llamado ajuste inducido. Esto optimiza aún más la interacción y permite que la enzima realice su función catalítica.
Por lo tanto, la forma de una enzima es esencial para su capacidad para unirse al sustrato correcto y facilitar la reacción química.