Así es como funciona:
* entornos similares, soluciones similares: Cuando los organismos viven en entornos similares, incluso si están geográficamente distantes, a menudo enfrentan desafíos similares. Por ejemplo, tanto los tiburones (peces) como los delfines (mamíferos) viven en el océano y necesitan ser simplificados para una natación eficiente.
* Evolución independiente: Estos organismos, a pesar de no estar relacionados, evolucionan rasgos similares para adaptarse a estos entornos similares. Esto sucede porque la selección natural favorece aquellos rasgos que son ventajosos en el entorno específico.
* Estructuras análogas: Las similitudes resultantes en los rasgos se denominan estructuras análogas . Estas estructuras cumplen la misma función pero tienen diferentes orígenes evolutivos subyacentes.
Ejemplos de evolución convergente:
* delfines y tiburones: Ambos han simplificado cuerpos, aletas y colas para nadar.
* Cactus y Euphorbia: Ambas plantas viven en desiertos y tienen hojas puntiagudas, tallos gruesos y raíces poco profundas para conservar el agua.
* colibrí y polilla de halcón: Ambos tienen picos largos/probóscos para alimentarse de néctar.
La evolución convergente es un ejemplo fascinante de cómo la selección natural puede conducir a soluciones similares para problemas similares, incluso en organismos no relacionados.