* Desarrollo de larvas: Las larvas de equinodermo exhiben una simetría bilateral clara. Tienen distintos lados izquierdo y derecho, una sola boca y un ano ubicado en el extremo opuesto. Este es un fuerte indicador de su ascendencia, ya que los planes corporales simétricos bilateralmente son comunes en muchos otros grupos de animales.
* Evidencia fósil: Los registros fósiles muestran que los primeros equinodermos, como el grupo extinto conocido como *estopids *, eran bilateralmente simétricos. Esto sugiere que la simetría radial evolucionó más tarde en la evolución del equinoderm.
* Evidencia genética: La investigación moderna en genética del desarrollo ha descubierto evidencia molecular que indica que los genes responsables de establecer la simetría bilateral en otros animales todavía están presentes en los equinodermos, a pesar de que no se expresan en sus formas de adultos. Esto sugiere que el plan genético para la simetría bilateral estaba presente en sus antepasados y ha sido retenido a lo largo de su evolución.
* ventaja evolutiva: La simetría bilateral es ventajosa para la locomoción y el movimiento dirigido, lo que permite a los organismos moverse de manera eficiente y explorar su entorno. La simetría radial es más adecuada para organismos sésiles o sedentarios que necesitan sentir su entorno por igual en todas las direcciones. Es probable que los primeros equinodermos fueran más móviles y se transmitieron a un estilo de vida sedentario más tarde, lo que resulta en el desarrollo de la simetría radial.
En conclusión, la combinación de simetría larval, evidencia fósil, análisis genético y las ventajas evolutivas de cada plan de cuerpo sugieren fuertemente que los equinodermos evolucionaron a partir de ancestros bilateralmente simétricos. Su simetría radial es un rasgo derivado, adaptado a su estilo de vida único.