1. Prevención de la contaminación de las culturas: La técnica aséptica asegura que los cultivos microbianos que se estudian no estén contaminados por otros microorganismos del medio ambiente o de otras culturas. Esto es vital para obtener resultados precisos y confiables de los experimentos. La contaminación puede conducir al crecimiento de microbios no deseados, enmascarar los efectos del organismo de interés y hacer que el experimento no tenga sentido.
2. Protección del investigador: La técnica aséptica protege al investigador de la posible exposición a microorganismos dañinos presentes en las culturas. Algunos microbios pueden ser patógenos y causar infecciones en humanos. Al utilizar técnicas estériles adecuadas, los investigadores minimizan el riesgo de contraer estas enfermedades.
3. Manteniendo la pureza de las culturas: La técnica aséptica mantiene la pureza de las culturas al prevenir la introducción de microorganismos extranjeros. Esto es particularmente importante cuando se trabaja con cepas o especies específicas de microbios, ya que la contaminación puede alterar la composición genética y las características de la cultura, lo que lleva a hallazgos experimentales inexactos.