* ATP (trifosfato de adenosina) es la principal moneda de energía de las células. Se usa para:
* Crecimiento y desarrollo: Construyendo nuevas celdas, tejidos y órganos.
* Movimiento: Contracción de los músculos en los animales y el movimiento de las partes de las plantas.
* Transporte activo: Sustancias en movimiento a través de las membranas celulares contra su gradiente de concentración.
* Biosíntesis: Creación de moléculas necesarias para la vida, como proteínas, lípidos y carbohidratos.
* Transducción de señal: Enviar y recibir señales químicas dentro y entre células.
Cómo funciona la respiración celular:
La respiración celular es una serie de reacciones químicas que descomponen la glucosa (un azúcar) en presencia de oxígeno, liberando energía almacenada dentro de sus enlaces y convertirla en ATP. Este proceso ocurre en varias etapas:
1. glucólisis: La glucosa se descompone en piruvato, generando una pequeña cantidad de ATP.
2. ciclo de krebs (ciclo de ácido cítrico): El piruvato se descompone aún más, produciendo más portadores de ATP y electrones (NADH y FADH2).
3. Cadena de transporte de electrones: Los portadores de electrones entregan electrones, alimentando una serie de reacciones que finalmente generan la mayoría del ATP.
Por qué las plantas y los animales lo necesitan:
* Animales: Obtienen glucosa mediante el consumo de alimentos y dependen completamente de la respiración celular para la producción de ATP.
* Plantas: Pueden producir su propia glucosa a través de la fotosíntesis, pero aún necesitan respiración celular para descomponer esa glucosa y generar energía para el crecimiento, el movimiento y otros procesos.
En resumen: La respiración celular es esencial para todos los organismos vivos, lo que les permite convertir la energía química almacenada en los alimentos (o glucosa producida a través de la fotosíntesis) en energía utilizable (ATP) que alimenta los procesos esenciales de la vida.