* Invasión de ADN viral: Los bacteriófagos inyectan su ADN en células bacterianas, intentando secuestrar la maquinaria de la célula para replicarse.
* Reconocimiento de enzimas de restricción: Enzimas de restricción, específicas de cada deformación bacteriana, reconocen y cortan secuencias de ADN específicas. Estas secuencias, llamados sitios de restricción , a menudo están ausentes en el ADN bacteriano pero están presentes en el ADN del fago invasor.
* degradación del ADN: Cuando la enzima de restricción encuentra un sitio de restricción en el ADN del fago, corta el ADN, deshabilitando efectivamente el virus y evitando su replicación.
En esencia, las enzimas de restricción actúan como tijeras moleculares, cortando el ADN extraño y protegiendo las bacterias de la infección viral.
Aquí hay algunos puntos adicionales:
* Especificidad: Cada enzima de restricción tiene un sitio de reconocimiento único, asegurando que el ADN de la bacteria permanezca intacta.
* Metilación: Las bacterias también tienen sistemas de metilación que modifican su propio ADN en los sitios de restricción, evitando la autodestrucción por sus propias enzimas de restricción.
* Significado evolutivo: Este mecanismo de defensa es un elemento clave en la batalla evolutiva en curso entre bacterias y virus. A medida que los virus evolucionan para evadir las enzimas de restricción, las bacterias responden al evolucionar nuevas enzimas de restricción o modificar sus patrones de metilación.
Por lo tanto, las enzimas de restricción juegan un papel crucial en la supervivencia bacteriana, lo que les permite luchar contra las infecciones virales y mantener su integridad genética. Este mecanismo de defensa natural también ha sido aprovechado por científicos para diversas aplicaciones en biología molecular y biotecnología.