Sin embargo, es importante tener en cuenta:
* Las enzimas diferentes tienen rangos de pH óptimos ligeramente diferentes. Si bien 7.4 es el promedio de las enzimas sanguíneas, algunas pueden funcionar mejor a valores de pH ligeramente más altos o más bajos.
* pH puede influir en la actividad enzimática. Si bien las enzimas pueden tolerar algunas fluctuaciones, los cambios significativos en el pH de la sangre pueden interrumpir la función enzimática y potencialmente conducir a problemas de salud.
Por lo tanto, mantener un pH sanguíneo estable dentro de un rango estrecho es crucial para la salud general y el funcionamiento adecuado de las enzimas en el torrente sanguíneo.