* Los procariotas carecen de las estructuras celulares complejas necesarias para la multicelularidad: Los procariotas como las bacterias y las arqueas son organismos unicelulares con una estructura simple. Carecen de los orgánulos unidos a la membrana (como un núcleo, mitocondrias, etc.) que son esenciales para la comunicación celular compleja y la coordinación requeridas en los organismos multicelulares.
* Los procariotas tienen mecanismos de comunicación limitados: Si bien los procariotas pueden comunicarse entre sí a través de señales químicas, estos mecanismos no son tan sofisticados como las vías de señalización complejas que se encuentran en organismos multicelulares. Carecen de las uniones celulares especializadas y los elaborados sistemas de señalización que permiten que las células en un organismo multicelular trabajen juntos de manera coordinada.
* Los procariotas carecen de la capacidad de formar tejidos y órganos especializados: La falta de estructuras celulares complejas y mecanismos de señalización evita que los procariotas desarrollen las células, tejidos y órganos especializados que son característicos de la vida multicelular.
En resumen, las limitaciones fundamentales en la estructura celular y las capacidades de comunicación de los procariotas les hacen imposible formar organismos multicelulares.
Es importante tener en cuenta que hay ejemplos de bacterias que forman colonias o biopelículas, donde las células individuales trabajan juntas. Estos no se consideran verdaderos organismos multicelulares porque las células permanecen independientes y no tienen el mismo nivel de integración y especialización que se ve en los eucariotas.