Si bien no se inventó técnicamente en el siglo XVI (los primeros microscopios rudimentarios aparecieron antes), fue durante este período que el microscopio compuesto se desarrolló, permitiendo un aumento mucho mayor y revelando el mundo oculto de las estructuras microscópicas. Esto fue crucial en el desarrollo de la teoría celular, ya que permitió a científicos como Robert Hooke observar y describir la estructura celular de las plantas y otros materiales por primera vez.