Componentes físicos:
* luz solar: La principal fuente de energía para el ecosistema, impulsando la fotosíntesis.
* agua: Esencial para el crecimiento de las plantas y la supervivencia animal, que también influye en la composición del suelo y el flujo de nutrientes.
* Air: Proporciona oxígeno para la respiración y dióxido de carbono para la fotosíntesis.
* Temperatura: Influye en el crecimiento de las plantas, la actividad animal y las tasas de descomposición.
* suelo: Proporciona nutrientes, retención de agua y apoyo para las plantas. La composición del suelo varía mucho dentro de un bosque, dependiendo de factores como el roca madre subyacente, el contenido de materia orgánica y el drenaje.
* Topografía: La forma de la tierra (colinas, valles, laderas) afecta la exposición a la luz solar, el flujo de agua y los microclimas.
Componentes químicos:
* Nutrientes: Elementos esenciales como nitrógeno, fósforo, potasio y calcio, que se encuentran en el suelo, el agua y el aire.
* ph: La acidez o alcalinidad del suelo y el agua, influyendo en la disponibilidad de nutrientes y el crecimiento de las plantas.
* salinidad: La cantidad de sales disueltas en el agua, que pueden afectar la vida vegetal y animal.
Otros factores abióticos:
* rocas: Puede ser parte del paisaje e influir en la formación del suelo.
* Materia orgánica muerta: Incluye hojas caídas, ramas y organismos en descomposición, que contribuyen a la fertilidad del suelo.
* viento: Puede influir en la distribución de semillas, polen y patrones de temperatura.
* Fuego: El fuego natural o causado por los humanos puede ser un factor significativo en la configuración de los ecosistemas forestales.
Es importante tener en cuenta que el equilibrio y la interacción de estos factores abióticos juegan un papel crucial en la configuración de los componentes vivos (factores bióticos) dentro del bosque, creando una red de vida compleja e interconectada.