Tanto el agua dulce como el agua salada proporcionan hábitats para muchos seres vivos. He aquí por qué:
* agua dulce: Los ríos, lagos, estanques y humedales albergan una amplia variedad de peces, anfibios, insectos, plantas y más.
* Agua salada: Los océanos, mares y estuarios apoyan una amplia gama de vida marina, incluidas ballenas, delfines, peces, arrecifes de coral e innumerables organismos microscópicos.
Por lo tanto, los ambientes de agua dulce y de agua salada son cruciales para la supervivencia de muchas especies.