* Distribución global: Los humanos habitan casi todos los rincones del mundo, influyendo en los ecosistemas en todos los ámbitos.
* Consumo de recursos: Nuestra especie consume recursos a un ritmo sin precedentes, impactando las redes alimentarias, la disponibilidad de agua y el uso de la tierra.
* Cambio climático: Las actividades humanas son el principal impulsor del cambio climático, con consecuencias para la biodiversidad, los patrones climáticos y la salud del océano.
* Modificación del hábitat: Transformamos los paisajes a través de la agricultura, la urbanización y la deforestación, interrumpiendo los ecosistemas naturales y amenazando a innumerables especies.
* Pérdida de biodiversidad: Nuestras acciones son una causa principal de pérdida de biodiversidad, con tasas de extinción que se aceleran.
* Contaminación: Contaminamos el aire, el agua y el suelo con contaminantes, dañando la vida silvestre y los ecosistemas.
Mientras que otras especies tienen impactos significativos, los humanos son únicos en su capacidad para alterar la biosfera a escala mundial, con consecuencias de largo alcance. Esto nos convierte en la especie única con el impacto más profundo y generalizado en el planeta.