Observó que los granos de polen, a pesar de que estaban inanimados, se movían constantemente de una manera aparentemente caótica e impredecible. Este fue un descubrimiento significativo porque proporcionó evidencia de la existencia de átomos y moléculas, que aún no fueron ampliamente aceptadas en ese momento.
La observación de Brown condujo a una mayor investigación sobre la naturaleza de la materia y ayudó a sentar las bases para el desarrollo de la mecánica estadística.