Animales:
* mamíferos: Ratas, ratones, ardillas, palomas, mapaches, zarigüeyas, murciélagos, gatos, perros, zorros (dependiendo de la ubicación) e incluso ciervos en algunas áreas suburbanas.
* pájaros: Gorriones, palomas, palomas, robins, cuervos, azules, gaviotas, halcones (a veces) e incluso colibríes en algunos jardines.
* Insectos: Hormigas, cucarachas, moscas, mosquitos, abejas, mariposas, polillas, escarabajos y muchos más.
* Reptiles y Anfibios: Lizards, serpientes, ranas, sapos, salamandras y tortugas (dependiendo del clima y el hábitat disponible).
* peces: Los peces se pueden encontrar en estanques urbanos, lagos e incluso desagües de tormenta.
* invertebrados: Las lombrices de tierra, los caracoles, las babosas, las arañas y muchas más.
Plantas:
* árboles: Árboles comúnmente plantados como roble, arce, olmo, pino y sauce.
* Arbustos: Rosas, azaleas, rododendros y varios arbustos florecientes.
* pastos: Céspedes, malezas y hierbas salvajes.
* Flores: Flores cultivadas en jardines, parques e incluso grietas en la acera.
* Vines: Ivy, glicinia y otras plantas trepadoras.
Otros organismos:
* Microorganismos: Las bacterias, hongos y algas están presentes en el suelo, el agua e incluso el aire.
Factores que afectan la biodiversidad urbana:
* Disponibilidad del hábitat: Los parques, los jardines e incluso los lotes vacantes proporcionan hábitat para muchos organismos.
* Disponibilidad de alimentos: La eliminación de desechos, los comederos de aves y el paisajismo pueden atraer una variedad de animales.
* Cambio climático: Las temperaturas más cálidas y los patrones de lluvia alterados pueden afectar la distribución de la vida silvestre urbana.
* Actividades humanas: El uso de pesticidas, la contaminación y la destrucción del hábitat pueden afectar negativamente la biodiversidad urbana.
Desafíos y oportunidades:
Los ecosistemas urbanos enfrentan desafíos como la fragmentación del hábitat, la contaminación y las especies invasoras. Sin embargo, las ciudades también pueden ofrecer oportunidades para la mejora de la conservación y la biodiversidad a través de:
* Infraestructura verde: Creando parques, techos verdes y bosques urbanos.
* Plantaciones nativas: Fomentar el uso de plantas nativas en el paisajismo.
* Corredores de vida silvestre: Conectando espacios verdes para permitir el movimiento de los animales.
* Ciencias ciudadanas: Involucrando a los residentes en el monitoreo y la protección de la vida silvestre urbana.
Al comprender los organismos que viven en los ecosistemas urbanos, podemos apreciar mejor la interconexión de la vida y trabajar para construir ciudades más sostenibles y biodiversas.