1. luz solar: Los árboles absorben la luz del sol a través de sus hojas.
2. Dióxido de carbono: Las hojas toman dióxido de carbono (CO2) desde el aire a través de pequeños poros llamados estomas.
3. Agua: El agua se absorbe del suelo a través de las raíces y se transporta a las hojas.
4. clorofila: Dentro de las hojas, el pigmento verde llamado clorofila ayuda a capturar la energía de la luz solar.
5. azúcar y oxígeno: Usando energía de la luz solar, las hojas combinan CO2 y agua para producir azúcar (glucosa) para la energía y el oxígeno del árbol (O2) como subproducto.
6. oxígeno liberado: Las hojas liberan el oxígeno nuevamente en la atmósfera a través de los estomas.
En esencia, los árboles usan la luz solar para transformar el dióxido de carbono y el agua en sus alimentos (azúcar) y liberar oxígeno como producto de desecho. Este oxígeno es esencial para que todos los seres vivos, incluidos los humanos, respiren y sobrevivan.
Aquí hay una analogía simple:imaginar que un árbol es como una pequeña fábrica. Toma materias primas (CO2 y agua), utiliza la luz solar como energía y produce alimentos (azúcar) y un producto de desecho (oxígeno). Este oxígeno se libera en el aire para que respiremos.