Factores ambientales:
* luz solar: Las plantas se han adaptado a condiciones de luz específicas. Demasiada o muy poca luz solar puede ser perjudicial. Algunas plantas necesitan pleno sol, otras sombras parciales y otras prosperan a la sombra.
* Temperatura: Las plantas tienen rangos de temperatura óptimos para el crecimiento. El calor o el frío extremo pueden dañarlos o matarlos.
* agua: Cada especie de planta tiene necesidades específicas de agua. Algunos necesitan un suelo húmedo consistentemente, mientras que otros prefieren condiciones de drenaje bien. Demasiada o muy poca agua puede provocar pudrición de la raíz o deshidratación.
* suelo: La composición del suelo, incluyendo pH, nutrientes y textura, juega un papel crucial. Las plantas necesitan el equilibrio adecuado de nutrientes para crecer. Por ejemplo, algunas plantas requieren suelo ácido, mientras que otras necesitan suelo alcalino.
* Humedad: Algunas plantas prosperan en condiciones húmedas, mientras que otras son más adecuadas para entornos más secos.
* viento: Los vientos fuertes pueden dañar las plantas, particularmente las jóvenes o delicadas.
Competencia:
* Otras plantas: En un nuevo entorno, una planta puede enfrentar la competencia de las plantas nativas por recursos como la luz solar, el agua y los nutrientes.
* Especies invasoras: La introducción de especies invasoras puede interrumpir el equilibrio del ecosistema y dificultar que las plantas no nativas prosperen.
Adaptaciones:
* Falta de adaptaciones: Una planta puede haber desarrollado adaptaciones específicas a su entorno nativo que no están presentes en el nuevo entorno. Por ejemplo, una planta adaptada a condiciones secas podría no tener las adaptaciones necesarias para sobrevivir en un entorno húmedo.
Enfermedad y plagas:
* nuevas plagas y enfermedades: Una planta introducida en un nuevo entorno puede ser susceptible a plagas y enfermedades que no encontró en su hábitat nativo.
Otros factores:
* Polinización: Algunas plantas confían en polinizadores específicos que pueden no estar presentes en un nuevo entorno.
* Dispersión de semillas: Es posible que una planta no pueda dispersar sus semillas de manera efectiva en un nuevo entorno.
En resumen, la capacidad de una planta para crecer bien en un entorno diferente depende de qué tan bien pueda adaptarse a las nuevas condiciones, incluida la luz, la temperatura, el agua, el suelo y la presencia de plagas y enfermedades. Cuanto más similar sea el nuevo entorno para el hábitat nativo de la planta, mayores son las posibilidades de éxito.