He aquí por qué:
* Todo lo que hacemos interactúa con el entorno: Desde respirar aire y agua potable hasta cultivar alimentos y construir hogares, nuestras acciones afectan la atmósfera de la Tierra, la hidrosfera, la litosfera y la biosfera.
* Incluso las acciones aparentemente pequeñas tienen efectos acumulativos: Incluso algo tan simple como encender una bombilla contribuye al consumo de energía, lo que puede conducir a la contaminación y al cambio climático.
* Nuestro impacto es global: Nuestras acciones tienen consecuencias mucho más allá de nuestro entorno inmediato, afectando los ecosistemas, los patrones climáticos y la vida de otras personas.
Si bien algunas actividades pueden tener un impacto menor que otras, es importante reconocer que cada acción humana tiene cierta consecuencia en el sistema de la Tierra.