1. Curiosidad y sed de conocimiento: Tanto los científicos como los exploradores están impulsados por una profunda curiosidad sobre el mundo que los rodea. Quieren entender cómo funcionan las cosas, descubrir nuevos lugares y aprender sobre lo desconocido. Esta curiosidad alimenta su investigación, expediciones y descubrimientos.
2. Un compromiso con la observación y la recopilación de datos: Ya sea que realice experimentos en un laboratorio o que documente sus experiencias en una revista, tanto los científicos como los exploradores dependen en gran medida de la observación cuidadosa y la recopilación de datos. Registran meticulosamente sus hallazgos, analizan patrones y usan evidencia para sacar conclusiones. Esta dedicación a la precisión y los detalles es esencial para avanzar en el conocimiento y la comprensión.