1. Sequestration de carbono: Los árboles son fregaderos de carbono naturales, absorben dióxido de carbono de la atmósfera y lo almacenan en su madera y raíces. La antes mencionada ayuda a combatir el cambio climático al eliminar el exceso de dióxido de carbono de la atmósfera, mitigando sus efectos nocivos en el planeta.
2. Conservación de la biodiversidad: Los bosques proporcionan hábitat para innumerables especies de plantas y animales. La antes mencionada ayuda a restaurar los ecosistemas degradados y a crear nuevos hábitats, apoyando la biodiversidad y protegiendo las especies en peligro de extinción. Esto ayuda a mantener la intrincada red de la vida que sustenta un ecosistema saludable.
3. Regulación del ciclo del agua: Los árboles juegan un papel vital en la regulación del ciclo del agua. Sus raíces ayudan a absorber y retener agua, reduciendo la erosión del suelo y mejorando la infiltración de agua. También liberan vapor de agua a la atmósfera a través de la transpiración, lo que contribuye a la formación de nubes y la lluvia. La anteriormente ayuda a mantener la calidad y cantidad del agua, asegurando la sostenibilidad de los recursos hídricos.