1. Residuos industriales: Las industrias a menudo liberan productos químicos nocivos, metales pesados y otros contaminantes en las vías fluviales. Esto puede ser un vertido intencional o derrames accidentales, y puede contaminar el agua potable y dañar la vida acuática.
2. escorrentía agrícola: Los fertilizantes, los pesticidas y los desechos animales de las granjas pueden lavar en ríos, lagos y océanos a través del agua de lluvia. Estos contaminantes pueden causar eutrofización (crecimiento excesivo de algas), que agota el oxígeno y mata a los peces. También pueden contaminar los suministros de agua potable.