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Los océanos dominan la superficie del planeta y cubren aproximadamente el 71% del área de la Tierra. Aunque técnicamente toda la extensión es un único océano global, históricamente lo hemos dividido en distintas regiones con fines geológicos, políticos y de navegación.
Hoy reconocemos cinco océanos principales:el Pacífico, el Atlántico, el Índico, el Ártico y el Antártico (también llamado Océano Austral). El Océano Antártico recibió su estatus oficial de la Organización Hidrográfica Internacional en el año 2000.
Ahora ya está tomando forma un sexto océano:no sólo una actualización cartográfica, sino una auténtica transformación geológica impulsada por fuerzas tectónicas.
En el centro de este cambio se encuentra el Triángulo de Afar en la península somalí, donde convergen las placas nubia, somalí y árabe. Durante millones de años, estas placas se han ido separando, un proceso que eventualmente dividirá el continente africano en dos. A medida que la masa terrestre se ensancha, el Mar Rojo y el Golfo de Adén se expandirán, inundando eventualmente el espacio entre las placas y formando una nueva cuenca oceánica.
La evidencia de este océano naciente aparece a lo largo de las fallas del Sistema de Rift de África Oriental (EARS), que se extiende desde el Mar Rojo hasta Mozambique. El rift ya ha creado el Gran Valle del Rift y una serie de lagos del rift, incluidos el lago Nyasa y el lago Tanganyika, los lagos de agua dulce más altos y segundos más profundos del mundo. Estos lagos se están ensanchando a medida que las placas se separan, lo que hace alusión al futuro mar que los reemplazará.
Quizás la señal más sorprendente de un océano emergente se produjo en 2005, cuando el volcán Dabbahu en la región de Afar entró en erupción, produciendo una fisura de 35 millas de largo en el desierto de Etiopía. Este evento expuso un límite divergente donde las placas tectónicas se están separando, reflejando los procesos que una vez dividieron Pangea hace 200 millones de años para crear los océanos Atlántico e Índico.
Los geólogos estiman que la transformación completa tardará entre cinco y diez millones de años, pero los primeros pasos de la formación del océano ya están en marcha.