Así es como funciona:
1. Entierro rápido: Un organismo muere y rápidamente queda enterrado en sedimentos (como barro, arena o ceniza volcánica). Esto evita que la descomposición y los carroñeros destruyan los restos.
2. Mineralización: El agua subterránea rica en minerales disueltos (como sílice, calcita o pirita) se filtra a través del sedimento poroso y reemplaza la materia orgánica de los huesos, dientes o caparazones con minerales. Este proceso ocurre gradualmente, molécula a molécula, preservando la forma y estructura original.
3. Formación de fósiles: Con el tiempo, el sedimento se endurece hasta convertirse en roca y los restos mineralizados se convierten en fósiles.
Si bien existen otros métodos, la permineralización es el más común debido a la amplia disponibilidad de agua subterránea y la facilidad con la que los minerales pueden reemplazar el material orgánico.