La zona bentónica es la capa más inferior de un cuerpo de agua, incluida la superficie del sedimento y la sub-superficie. Aquí hay algunos factores abióticos clave que influyen en la vida en este entorno:
Factores físicos:
* Profundidad: La penetración de la luz es severamente limitada, lo que lleva a la ausencia de fotosíntesis en zonas bentónicas más profundas. La presión aumenta con la profundidad, impactando la fisiología del organismo.
* Temperatura: Las temperaturas bentónicas generalmente fluctúan menos que las aguas superficiales, pero pueden variar significativamente dependiendo de la latitud, las corrientes de agua y la proximidad a los respiraderos hidrotérmicos.
* sustrato: El tipo de sedimento (arena, barro, roca, etc.) influye en el hábitat disponible para los organismos. Algunas especies están especializadas para tipos de sustrato específicos.
* Corrientes: Las corrientes de agua pueden afectar la deposición de sedimentos, el transporte de nutrientes y la disponibilidad de oxígeno.
* salinidad: La concentración de sal varía entre los ambientes de agua dulce, salobre y marina.
* Light: La penetración de la luz es mínima, excepto en áreas poco profundas.
* Presión: La presión aumenta dramáticamente con la profundidad, impactando la fisiología y las adaptaciones del organismo.
Factores químicos:
* oxígeno disuelto: Los niveles de oxígeno pueden ser bajos, especialmente en áreas más profundas y en sedimentos anóxicos.
* Nutrientes: La disponibilidad de nutrientes varía según la ubicación y la entrada de los ecosistemas circundantes.
* ph: La acidez o alcalinidad del agua puede influir en la presencia de ciertas especies.
* Toxicidad: La contaminación puede conducir a sustancias tóxicas que se acumulan en el sedimento, afectando la vida bentónica.
Otros factores:
* Ventils hidrotermales: En áreas específicas, los respiraderos geotérmicos liberan calor y productos químicos, creando ecosistemas únicos con organismos especializados.
* sedimentación: La tasa a la que se deposita el sedimento influye en la disponibilidad del hábitat y la supervivencia del organismo.
La interacción de estos factores abióticos crea una amplia gama de hábitats dentro de la zona bentónica, apoyando una biodiversidad rica y única.