1. Minerales (45%):
* arena: Grandes partículas, textura arenosa.
* limo: Partículas de tamaño mediano, textura suave.
* arcilla: Partículas finas, textura pegajosa.
* Estas partículas minerales determinan la textura del suelo (arenosa, arcillosa, arcilla) e influyen en su capacidad de retención de agua, drenaje y aireación.
2. Materia orgánica (5%):
* humus: Materia vegetal y animal descompuesta.
* Organismos vivos: Bacterias, hongos, insectos y otras pequeñas criaturas.
* La materia orgánica proporciona nutrientes, mejora la estructura del suelo y mejora la retención de agua.
3. Aire (25%):
* Esencial para que las raíces vegetales y los organismos del suelo respiren.
* La cantidad de aire en el suelo depende de su estructura y contenido de agua.
4. Agua (25%):
* Necesario para el crecimiento de la planta y para disolver nutrientes.
* El contenido de agua en el suelo varía según la lluvia, la evaporación y la textura del suelo.
Otros componentes importantes:
* Nutrientes: Nitrógeno, fósforo, potasio y otros elementos esenciales para el crecimiento de las plantas.
* ph: La acidez o alcalinidad del suelo, que afecta la disponibilidad de nutrientes.
* Estructura del suelo: La disposición de las partículas del suelo en agregados, lo que influye en la infiltración de agua y el drenaje.
Las proporciones de estos componentes varían ampliamente dependiendo de:
* Ubicación
* Clima
* Material principal (roca de la cual se formó el suelo)
* Actividad biológica
* Actividades humanas (por ejemplo, agricultura, construcción)
Comprender la composición del suelo es crucial para la agricultura sostenible, la gestión de la tierra y la protección del medio ambiente.