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  • Comprensión de los filtros EMI:cómo protegen sus dispositivos electrónicos de interferencias de alta frecuencia

    Por Eric Dontigney | Actualizado el 24 de marzo de 2022

    Foto de Piotr Wytrazek vía iStock/GettyImages.

    Fondo

    La interferencia electromagnética (EMI) se refiere a señales eléctricas o magnéticas no deseadas que degradan el rendimiento de los equipos electrónicos. En términos generales, la EMI se divide en banda estrecha emisiones (generalmente provocadas por el hombre y confinadas a una pequeña porción del espectro, como el zumbido de las líneas eléctricas) y banda ancha emisiones que abarcan un amplio rango de frecuencia y pueden ser naturales (p. ej., rayos) o artificiales (p. ej., procesadores de computadora).

    Fuentes de EMI

    La EMI puede surgir de múltiples orígenes:

    • Fuentes internas – desajustes de impedancia, fluctuaciones de voltaje o interacciones de cableado dentro de un dispositivo.
    • Fuentes externas – eventos cósmicos como erupciones solares, líneas eléctricas o telefónicas cercanas, electrodomésticos y cables de alimentación.
    • Interferencias transmitidas por líneas eléctricas – una parte importante de la EMI viaja a lo largo del cableado de red hasta el equipo conectado.

    La mitigación eficaz de EMI se basa en filtros dedicados que son dispositivos independientes o módulos integrados diseñados para atenuar estas señales no deseadas.

    Filtros EMI

    La mayoría de las EMI se producen a altas frecuencias, donde oscilaciones rápidas (por ejemplo, miles de ciclos por segundo) introducen ruido en circuitos sensibles. Los filtros EMI emplean una sinergia de dos componentes principales:

    • Condensadores – específicamente condensadores de derivación que desvían las corrientes de alta frecuencia lejos de la ruta de señal principal y al mismo tiempo permiten que pase la corriente alterna deseada.
    • Inductores – electroimanes en miniatura que almacenan energía en un campo magnético, resistiendo así los cambios rápidos de voltaje y reduciendo la interferencia general. Cuando se disponen en serie, los inductores atenúan progresivamente la señal, a menudo eliminando el ruido residual.

    De manera óptima, un filtro EMI puede reducir la interferencia de alta frecuencia a niveles insignificantes, “cortocándola” efectivamente a tierra. Estos filtros están omnipresentes en todas las industrias y protegen equipos como instrumentos de laboratorio, sistemas de radio, computadoras, dispositivos médicos y hardware militar.

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