Por Kim Lewis, actualizado el 24 de marzo de 2022
Las fotocélulas, también conocidas como fotorresistores o resistencias dependientes de la luz (LDR), son dispositivos semiconductores cuya resistencia cae drásticamente cuando se iluminan. Por lo general, están hechos de sulfuro de cadmio o, para la detección por infrarrojos, de sulfuro de plomo. Para verificar el funcionamiento de una fotocélula, un multímetro digital (DMM) es la herramienta preferida.
Configure el DMM en la función de resistencia (Ω). Si su medidor no tiene rango automático, seleccione un rango alto, como 2 MΩ, para evitar saturar la pantalla.
Coloque la sonda roja en un cable de la fotocélula y la sonda negra en el otro. La polaridad de la sonda es irrelevante, pero utilice pinzas de cocodrilo o mano firme para mantener el contacto estable.
Bloquee toda la luz ambiental cubriendo el sensor con la mano o con un paño oscuro. En la oscuridad, un LDR típico debería mostrar una resistencia de varios megaohmios.
Tenga en cuenta la lectura. Si la pantalla muestra un valor fuera del rango del medidor, ajuste el rango hacia arriba o hacia abajo hasta obtener una cifra clara.
Retire el escudo y reduzca el alcance del DMM para capturar la resistencia más baja. En unos pocos segundos, el medidor debería leer entre cientos y miles de ohmios, dependiendo de la intensidad de la luz.
Repita el procedimiento con la fotocélula cerca de varias fuentes de luz:luz solar directa, luz de la luna o una habitación con poca luz. Registre cada resistencia. Tenga en cuenta que los LDR pueden tardar de varios segundos a minutos en estabilizarse después de cambiar las condiciones de iluminación.