En este experimento, los estudiantes comparan la resistencia de cuatro baterías disponibles comercialmente alimentando linternas idénticas hasta que cada batería se agota. La actividad fomenta la medición cuidadosa, el registro de datos y la clasificación en función del tiempo de ejecución observado.
Los estudiantes investigan cómo el calibre del cable afecta la conducción eléctrica. Utilizando una batería de celda D, se retuercen dos hilos de lana de acero para formar un cable delgado y un haz más grueso. Al pasar cada cable a través de una pajita y conectarlo a una bombilla, observan qué configuración produce un brillo más brillante, lo que ilustra la relación entre el grosor del cable y la resistencia.
Los estudiantes construyen un circuito básico de circuito cerrado con un portapilas y un portabombillas. Las pinzas de cocodrilo conectan los terminales positivo y negativo a la bombilla. Cuando se completa el bucle, la bombilla se enciende; romper una conexión apaga la bombilla, lo que demuestra la necesidad de un camino continuo para el flujo de corriente.
Usando una papa fresca, un clip enderezado (de cobre) y un alambre de cobre, los estudiantes ensamblan una batería improvisada. La conexión de los electrodos a un voltímetro de CC revela una salida de aproximadamente 0,5 V, lo que proporciona un ejemplo tangible de cómo las reacciones químicas generan energía eléctrica.