* Pérdida de Electrones: Los cationes se forman cuando un átomo neutro pierde uno o más electrones. Esta pérdida de electrones reduce la carga negativa general dentro del átomo.
* Repulsión electrón-electrón reducida: Con menos electrones, los electrones restantes experimentan menos repulsión entre sí. Esto permite que la nube de electrones se contraiga, acercándolos al núcleo.
* Atracción nuclear más fuerte: La pérdida de electrones también significa que la carga positiva del núcleo ya no está completamente protegida por los electrones. Esta atracción nuclear más fuerte atrae aún más a los electrones restantes, reduciendo aún más el radio atómico.
Ejemplo:
El sodio (Na) tiene un radio atómico mayor que su catión, el ion sodio (Na+). Cuando el sodio pierde un electrón, se convierte en Na+ y su nube de electrones se contrae, lo que da lugar a un radio iónico más pequeño.