* Metales tienden a perder sus electrones de valencia para alcanzar una configuración electrónica estable, generalmente un octeto (8 electrones en la capa más externa).
* No metales tienden a ganar electrones de valencia para lograr también un octeto estable.
Así es como funciona:
1. Transferencia de electrones: Cuando un átomo metálico interactúa con un átomo no metálico, el átomo metálico *dona* su(s) electrón(es) de valencia al átomo no metálico.
2. Formación de iones: Esta transferencia crea dos iones con cargas opuestas:
* El átomo de metal se convierte en un catión (ion cargado positivamente) porque ha perdido electrones.
* El átomo no metálico se convierte en un anión (ion cargado negativamente) porque ha ganado electrones.
3. Atracción electrostática: La fuerte atracción electrostática entre los iones con cargas opuestas los mantiene unidos, formando el enlace iónico.
Ejemplo:cloruro de sodio (NaCl)
* El sodio (Na) tiene 1 electrón de valencia. Pierde este electrón para convertirse en un catión de sodio (Na+).
* El cloro (Cl) tiene 7 electrones de valencia. Gana un electrón para convertirse en un anión cloruro (Cl-).
* Los iones con carga opuesta (Na+ y Cl-) se mantienen unidos por la atracción electrostática, formando el compuesto iónico cloruro de sodio.
Puntos clave:
* Los enlaces iónicos implican la transferencia completa de electrones de valencia, no compartiéndose.
* Los iones resultantes tienen una configuración electrónica estable, normalmente un octeto.
* La fuerte atracción electrostática entre los iones es la fuerza impulsora detrás del enlace.