1. Carbohidratos: Estos están compuestos de carbono, hidrógeno y oxígeno. Sirven como fuente de energía primaria para las células, brindan soporte estructural y desempeñan un papel en la señalización y el reconocimiento celular. Los ejemplos incluyen azúcares (glucosa, fructosa), almidones y celulosa.
2. Lípidos (grasas y aceites): Se trata de moléculas diversas que se caracterizan por ser en gran medida apolares e hidrofóbicas. Los lípidos almacenan energía, forman membranas celulares, actúan como hormonas y proporcionan aislamiento. Los ejemplos incluyen triglicéridos, fosfolípidos, colesterol y esteroides.
3. Proteínas: Son polímeros complejos formados por cadenas de aminoácidos. Tienen diversas funciones, incluidas enzimas (reacciones catalizadoras), componentes estructurales (como el colágeno en el tejido conectivo), moléculas de transporte (como la hemoglobina) y hormonas (como la insulina).
4. Ácidos nucleicos: Se trata de moléculas complejas que almacenan y transmiten información genética. Están formados por nucleótidos, cada uno de los cuales consta de un azúcar, un grupo fosfato y una base nitrogenada. El ADN (ácido desoxirribonucleico) contiene el código genético, mientras que el ARN (ácido ribonucleico) participa en la síntesis de proteínas.