* polaridad: La clorofila-A es una molécula polar debido a la presencia del anillo de porfirina y sus grupos funcionales asociados. La acetona, siendo un disolvente moderadamente polar, puede interactuar de manera efectiva y disolver la clorofila-A.
* solubilidad: La acetona tiene una alta solubilidad para la clorofila-A, lo que significa que puede disolver una cantidad significativa del pigmento. Esto lo hace eficiente para extraer la clorofila del material vegetal.
* no destructivo: La acetona no daña significativamente la molécula de clorofila-A, lo que permite su extracción sin alterar su estructura. Esto es crucial para mediciones precisas de la concentración de clorofila.
* Facilidad de uso: La acetona está fácilmente disponible, económica y relativamente segura de manejar, por lo que es una opción práctica para la extracción de clorofila.
Sin embargo, la acetona no es el único disolvente utilizado para extraer clorofila-A. Otros solventes como el metanol, el etanol y el 80% de acetona también se han empleado con éxito. La elección del solvente a menudo depende del objetivo de investigación específico, el nivel de pureza deseado y el tipo de material vegetal que se analiza.
Es importante tener en cuenta que si bien la acetona es un buen disolvente para la extracción de clorofila-A, también extrae otros pigmentos como los carotenoides y la clorofila-B. Por lo tanto, podrían ser necesarios más pasos de purificación para obtener clorofila pura-A si lo desea.