* carbón: Si bien el carbón es conocido por producir muchas cenizas, las centrales eléctricas modernas a carbón tienen sistemas sofisticados para capturar y manejar esta ceniza. Algunos de ellos se reutilizan en materiales de construcción o recuperación de tierras.
* nuclear: La energía nuclear no produce gases de efecto invernadero o cenizas durante la operación, pero genera desechos radiactivos que deben almacenarse cuidadosamente. Este desperdicio es significativamente menor en volumen en comparación con los desechos de combustibles fósiles, pero requiere un manejo y eliminación especial.
* petróleo y gas natural: Estos combustibles producen desechos menos sólidos que el carbón, pero su combustión libera emisiones nocivas que contribuyen a la contaminación del aire y al cambio climático.
El resultado final:
No es exacto decir que un combustible produce los residuos sólidos * más *. La cantidad y el tipo de residuos sólidos dependen de la tecnología utilizada para la quema y los métodos de eliminación empleados.
Centrarse en el impacto ambiental general:
En lugar de comparar solo residuos sólidos, es importante considerar el impacto ambiental completo de cada combustible, incluido:
* emisiones de gases de efecto invernadero
* Contaminación del aire
* Contaminación del agua
* Uso de la tierra y consumo de recursos
En última instancia, la transición a fuentes de energía más limpia y renovable como la energía solar, el viento y la energía geotérmica es la solución más sostenible para reducir el impacto ambiental.