Si bien el carbono es el elemento más utilizado para definir un mol, también se han utilizado otros elementos para este propósito. Algunos ejemplos incluyen hidrógeno, oxígeno y silicio. Estos elementos se utilizan en la definición del mol en función de su peso atómico, que es el promedio ponderado de las masas de todos los isótopos naturales del elemento.
Por ejemplo, el mol de hidrógeno se define como la cantidad de hidrógeno que contiene exactamente 6,02214076×10^23 átomos de hidrógeno. El peso atómico del hidrógeno es 1,00784, lo que significa que un mol de hidrógeno pesa 1,00784 gramos.
De manera similar, el mol de oxígeno se define como la cantidad de oxígeno que contiene exactamente 6.02214076×10^23 átomos de oxígeno. El peso atómico del oxígeno es 15,999, lo que significa que un mol de oxígeno pesa 15,999 gramos.
El uso de diferentes elementos para definir un mol permite a los científicos trabajar con diferentes sustancias mediante mediciones consistentes y precisas.