Por Drew Lichtenstein | Actualizado el 24 de marzo de 2022
Crédito de la imagen:Oscar Wong/Moment/GettyImages
Mientras que las plantas (Plantae) sintetizan su propio alimento mediante la fotosíntesis, todos los demás reinos importantes dependen de fuentes externas. Adquieren nutrientes al ingerir alimentos (utilizando la boca y el sistema digestivo) o absorbiendo nutrientes directamente a través de sus capas externas. A continuación desglosamos cómo se alimenta cada reino.
Los animales multicelulares poseen un tracto digestivo que varía desde un simple intestino en los nematodos hasta un sistema altamente especializado en los humanos. Los componentes centrales (boca, intestino y ano) están presentes en todo el reino, con estructuras adicionales como estómagos, glándulas salivales e hígado en especies más complejas. Las estrategias de alimentación abarcan la carnívora, la herbívora y la omnívora, lo que refleja las diversas funciones ecológicas que desempeñan los animales.
Los protistas son eucariotas unicelulares. Aquellos que ingieren alimentos lo hacen por fagocitosis, formando una “boca” pseudópodo para engullir a sus presas. Otros protistas, como las algas, absorben nutrientes directamente de su entorno y aprovechan la energía luminosa durante la fotosíntesis. Esta estrategia dual permite a los protistas prosperar en entornos variados.
Los hongos son organismos multicelulares que carecen de tracto digestivo. En cambio, secretan enzimas sobre su sustrato y absorben los nutrientes solubles resultantes, un proceso conocido como digestión externa. Las setas, los mohos y las trufas ejemplifican este modo de alimentación, distinguiendo los hongos de las plantas, que digieren internamente.
Monera (bacterias y arqueas) son procariotas unicelulares sin núcleo verdadero. Muchas absorben nutrientes directamente a través de su membrana celular, mientras que otras, como las cianobacterias fotosintéticas, producen alimentos internamente. Algunas especies de bacterias actúan como parásitos, extrayendo nutrientes de los organismos huéspedes, lo que puede provocar enfermedades.
Comprender estos mecanismos de alimentación ayuda a aclarar cómo se sustenta la vida en los diversos ecosistemas de la Tierra.