Por Laurie Brenner, actualizado el 30 de agosto de 2022
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Los científicos de todo el mundo continúan debatiendo los méritos de la clonación, con la esperanza de desbloquear todo su potencial para la investigación y la medicina. Si bien más de 30 países han prohibido la clonación humana con fines reproductivos, naciones como China, Suecia, Inglaterra, Israel y Singapur permiten la clonación para aplicaciones no humanas.
La clonación ofrece aplicaciones prometedoras (reproducir ganado, revivir especies extintas y proporcionar tejido de órganos para trasplantes), pero la mayor parte de la oposición se centra en la ética de la clonación reproductiva humana.
La clonación puede producir tejidos y órganos genéticamente idénticos, lo que permite a los cirujanos recolectar con precisión las partes necesarias para un paciente evitando al mismo tiempo los dilemas morales de la clonación de cuerpo completo. Otros beneficios incluyen:
Los organismos clonados heredan todos los defectos genéticos de sus donantes. La oveja Dolly, el primer mamífero clonado del mundo, era una copia genética de una oveja de seis años y vivió sólo seis años, sucumbiendo a la artritis y a tumores pulmonares, afecciones probablemente relacionadas con el genoma de su donante.
Tras completar el mapa del genoma humano en 2003, los investigadores aprovecharon CRISPR-Cas9, una poderosa herramienta de edición de genes descubierta en 2012, para eliminar genes dañinos. Si bien CRISPR ofrece esperanzas para curar enfermedades genéticas, también genera preocupaciones sobre los “bebés de diseño” y las posibles disparidades socioeconómicas, ya que el acceso a dicha tecnología puede estar limitado a los ricos.
Los debates éticos se centran en la clonación humana con fines reproductivos, en la que un clon sería un ser humano independiente con los mismos derechos que el original, lo que plantea cuestiones sobre el consentimiento y la individualidad. Los críticos argumentan que crear un niño a partir del ADN de otra persona infringe la autonomía del clon e impone un destino genético elegido por otra persona.
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