Por Maria Hoven – Actualizado el 30 de agosto de 2022
La ingeniería genética es una rama de la biología molecular que implica la manipulación precisa del ADN, el ácido desoxirribonucleico que codifica todos los rasgos biológicos. Al introducir, eliminar o modificar genes específicos, los científicos pueden reprogramar organismos para la investigación, la medicina o la industria.
El ADN recombinante, o ADNr, se refiere a una molécula de ADN sintético creada uniendo fragmentos genéticos de diferentes fuentes. A diferencia del ADN natural, el ADNr se diseña en un laboratorio para transportar genes específicos que codifican las proteínas deseadas.
La construcción del ADNr se basa en enzimas de restricción que cortan el ADN en secuencias precisas y en la ADN ligasa que sella los cortes y une fragmentos de orígenes dispares. El plásmido resultante (un ADN circular independiente) se puede insertar en una célula huésped, más comúnmente E. coli , donde se replica y se expresa la proteína codificada. Este proceso se detalla en H. Lodish et al., “Biología celular molecular”.
En 1973, los científicos Paul Berg, Herbert Boyer, Annie Chang y Stanley Cohen produjeron las primeras moléculas de ADNr funcionales en la Universidad de Stanford y la UCSF. Su avance marcó el nacimiento de la ingeniería genética, como se señala en Gerald Karp, “Cell and Molecular Biology”.
La tecnología de ADN recombinante permite la producción de proteínas terapéuticas en el laboratorio, eliminando la necesidad de obtenerlas de animales. Los ejemplos incluyen la insulina humana (anteriormente extraída del páncreas porcino o bovino) y las hormonas del crecimiento, así como una amplia gama de vacunas. Estos avances han revolucionado la medicina y mejorado la seguridad del paciente.
La ingeniería genética no puede existir sin ADN recombinante; El ADNr proporciona las herramientas para la transferencia, expresión y modificación de genes que sustentan todas las aplicaciones biotecnológicas modernas.