Por Serena Spinello – Actualizado el 30 de agosto de 2022
A finales de la década de 1930, los investigadores descubrieron que una sustancia aislada del tejido pancreático podía prevenir la acumulación de grasa en el hígado. Estudios posteriores revelaron que este compuesto, la colina, está presente en casi todas las células humanas y realiza una variedad de funciones vitales.
La colina es un nutriente similar a una vitamina que desempeña un papel clave en la síntesis de varias moléculas críticas. A menudo agrupada con el complejo de vitamina B, fue reconocida formalmente por la Junta de Alimentación y Nutrición del Instituto de Medicina en 1998 como un nutriente esencial para la salud humana.
Como agente lipotrópico, la colina ayuda al hígado a movilizar la grasa para obtener energía y previene la acumulación excesiva de triglicéridos y colesterol. Al apoyar las vías de desintoxicación del hígado, la colina promueve la salud del hígado, el páncreas, los riñones y la vejiga.
Las propiedades antioxidantes de la colina ayudan en la reparación y mantenimiento de tejidos y órganos. También es un precursor de la fosfatidilcolina, un fosfolípido esencial para la integridad estructural de las membranas celulares.
Una de las funciones más famosas de la colina es la síntesis del neurotransmisor acetilcolina. Este compuesto es crucial para la transmisión de los impulsos nerviosos e influye en el apetito, la cognición, el estado de ánimo, el control muscular y el sueño. La ingesta adecuada de colina apoya la función neurológica general y puede mejorar la memoria y el aprendizaje.
Si bien el cuerpo puede sintetizar pequeñas cantidades de colina, las fuentes dietéticas son la forma más confiable de satisfacer las necesidades diarias. Los alimentos clave incluyen:
Según el Instituto de Medicina, la ingesta adecuada oscila entre 425 mg para las mujeres y 550 mg para los hombres al día. La absorción y distribución de colina disminuyen con la edad, por lo que controlar la ingesta es especialmente importante para los adultos mayores y aquellos con afecciones hepáticas o neurológicas.