Los peces son el grupo de vertebrados más diverso, con 32.000 especies catalogadas por FishBase, una base de datos confiable utilizada por investigadores de todo el mundo.
A pesar de la notable variedad de adaptaciones que permiten a cada especie prosperar en su hábitat único (desde claros arroyos de montaña hasta el profundo océano azul), cada pez comparte un puñado de rasgos evolutivos esenciales. A continuación destacamos las cinco características que unen a todos los peces.
Casi todos los peces son ectotérmicos, lo que significa que no pueden regular internamente la temperatura corporal. Su calor proviene íntegramente del agua circundante. Esta dependencia de las temperaturas externas determina su distribución, comportamiento y metabolismo.
Si bien algunas especies toleran una amplia gama de temperaturas, otras están altamente especializadas y sólo pueden sobrevivir dentro de una ventana térmica estrecha. En aguas más frías, muchos peces se vuelven lentos o entran en un estado de letargo, especialmente durante los meses de invierno en los lagos.
Todos los peces viven en el agua, un criterio esencial que los distingue de otros animales acuáticos como los mamíferos marinos o los reptiles. Aunque ciertos peces, como los saltamontes, pueden pasar tiempo en tierra, siguen dependiendo del agua para respirar y flotar.
Es importante señalar que no todas las criaturas que viven en el agua son peces; las ballenas, los delfines y las tortugas, por ejemplo, pertenecen a diferentes grupos taxonómicos.
Las branquias son un sello distintivo de la biología de los peces y están presentes durante todo el ciclo de vida. Extraen oxígeno disuelto del agua y expulsan dióxido de carbono, lo que permite la respiración bajo el agua.
Algunos peces que habitan en ambientes pobres en oxígeno han desarrollado estructuras suplementarias similares a los pulmones, pero las branquias siguen siendo esenciales. Otros vertebrados, como los anfibios, pierden sus branquias durante la metamorfosis, por lo que la permanencia de las branquias es un rasgo distintivo de los peces.
La vejiga natatoria, un saco lleno de aire, permite a los peces mantener una flotabilidad neutra, sin hundirse ni flotar incontrolablemente. Este órgano es crucial para nadar con eficiencia energética, mantener una postura estable y dormir cerca de la superficie del agua.
En algunas especies, la vejiga también desempeña un papel en la absorción de oxígeno, especialmente en aguas hipóxicas.
Las aletas están presentes universalmente, con tipos comunes que incluyen la aleta caudal (caudal), las aletas pectoral y pélvica, la aleta dorsal y la aleta anal. Juntos, proporcionan propulsión, maniobrabilidad y equilibrio.
Si bien las formas y tamaños de las aletas varían dramáticamente entre especies, lo que refleja la especialización ecológica, sus funciones fundamentales siguen siendo consistentes en todo el reino de los peces.