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  • Desmentir el mito del clima de la vaca acostada:lo que realmente dice la ciencia

    Peter Cade/Getty Images

    En muchas comunidades rurales, un viejo dicho dice que cuando un rebaño de vacas se acuesta unido, la lluvia está en camino. Estas anécdotas pertenecen a una larga tradición de folklore sobre predicción del tiempo que es anterior a la meteorología moderna. Si bien algunos de estos proverbios (como un amanecer rojo que insinúa una tormenta que se acerca) tienen bases científicas mensurables, el adagio de la vaca acostada no la tiene.

    No existe ningún vínculo científico entre las vacas y la lluvia entrante

    Han circulado varias explicaciones pseudocientíficas:que el ganado se acuesta para proteger una parcela de pasto seco, que su sistema digestivo reacciona a los cambios de presión o que conserva el calor corporal antes de una tormenta. Ninguna de estas afirmaciones está respaldada por datos empíricos. La razón más probable por la que las vacas parecen “predecir” la lluvia es una simple coincidencia.

    Las vacas pasan la mayor parte del día descansando

    En realidad, las vacas habitualmente se acuestan en todas las condiciones climáticas. Pasan aproximadamente 12 horas al día tumbados en el suelo, lo que explica por qué los productores de leche les proporcionan ropa de cama en los graneros para que estén cómodos. El descanso es fundamental para el ganado, pero difiere del sueño humano. Las vacas experimentan breves períodos de vigilia tranquila y obtienen aproximadamente una hora de sueño REM verdadero por día, una cantidad que solo se puede lograr mientras están acostadas. Su necesidad de descansar surge de las exigencias físicas de la digestión y del coste energético de mantener la temperatura corporal.

    Masticar bolo alimenticio:un ritual diario

    Cuando una vaca se acuesta, a menudo lo hace para rumiar:forraje parcialmente digerido que se regurgita, se vuelve a masticar y se vuelve a tragar para extraer el máximo de nutrientes de una dieta fibrosa. El ganado dedica aproximadamente ocho horas diarias a este proceso. Debido a que son animales sociales, una manada frecuentemente alineará su comportamiento, por lo que si una vaca está rumiando, las demás la seguirán.

    Lo que dice la ciencia

    Los estudios de campo no han encontrado una correlación estadísticamente significativa entre la postura de la vaca y la precipitación inminente. Los pronosticadores del tiempo se basan en datos atmosféricos (tendencias de presión, humedad, temperatura, imágenes satelitales) en lugar del comportamiento animal. Si bien el ganado puede ser sensible a señales ambientales sutiles, no existe evidencia confiable de que pueda detectar la lluvia inminente de una manera que haga que estar acostado sea un predictor útil.

    En definitiva, ver un rebaño de vacas tumbadas es una parte normal de su rutina diaria, no un aviso de lluvia. Confíe en herramientas meteorológicas probadas para obtener pronósticos precisos.

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