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  • El yoga de alta intensidad eclipsa a correr y levantar pesas para un sueño óptimo

    Pixel‑Shot/Shutterstock

    El sueño inadecuado está relacionado con la mortalidad prematura, mientras que dormir demasiado también puede acortar la esperanza de vida. Lograr el equilibrio adecuado es un desafío delicado que lleva a muchos a utilizar el ejercicio diurno como estrategia para mejorar el descanso nocturno. Si bien los ejercicios tradicionales, como trotar y el entrenamiento de resistencia, son beneficiosos, la evidencia reciente apunta a una opción superior:el yoga de alta intensidad.

    En 2023, la revista Sleep and Biological Rhythms publicó un metanálisis de 30 ensayos aleatorios que examinaron cómo las actividades físicas específicas afectan el sueño. Los investigadores compararon una amplia gama de ejercicios (incluidos aeróbicos, caminar, tai chi y entrenamiento con pesas) y descubrieron que el yoga de alta intensidad producía consistentemente los mayores beneficios en la calidad del sueño.

    Las modalidades de fitness más populares quedaron por debajo del yoga en el análisis. El entrenamiento de resistencia, los ejercicios aeróbicos y caminar siguieron siendo efectivos y se ubicaron como las siguientes mejores opciones. Una revisión separada señaló que las personas a las que se les diagnostican trastornos del sueño pueden beneficiarse más de los ejercicios cardiovasculares, como correr en cinta, pero para aquellos sin trastornos del sueño, el yoga de alta intensidad sigue siendo la mejor opción.

    Los beneficios del yoga para dormir dependen de tu estilo

    BearFotos/Shutterstock

    El estudio enfatiza que el yoga de “alta intensidad” es clave para mejorar el sueño. El yoga abarca un espectro de estilos, a menudo categorizados según si la práctica es aeróbica o anaeróbica. El yoga aeróbico, a veces denominado "cardio yoga", enfatiza la respiración sostenida y los flujos más lentos; los ejemplos incluyen hatha, yoga restaurativo o yin, que incluyen posturas más prolongadas y un enfoque en el control de la respiración.

    Por el contrario, el yoga anaeróbico exige movimientos cortos, con limitación de oxígeno y transiciones rápidas. Estos estilos, como el power yoga, el hot yoga o el HIIT yoga, se caracterizan por agarres intensos y cambios rápidos de posición, lo que exige a los músculos y eleva el ritmo cardíaco. Si su práctica implica cambios repentinos y posturas desafiantes, probablemente sea anaeróbica y, por lo tanto, de alta intensidad.

    Cada sesión de yoga combina elementos aeróbicos y anaeróbicos, por lo que la intensidad depende de cómo la abordes. Sin embargo, cuanto más anaeróbica sea la práctica, mayores serán los beneficios del sueño. En última instancia, una rutina de yoga de alta intensidad puede ser una herramienta poderosa para mejorar la salud del sueño.




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