* Las proteínas eran más complejas: Las proteínas están formadas por 20 aminoácidos diferentes, que pueden organizarse en muchas combinaciones diferentes, lo que da lugar a una amplia diversidad de estructuras y funciones proteicas. Esta complejidad parecía alinearse mejor con la idea de transportar información genética que la estructura más simple del ADN, que sólo tiene cuatro nucleótidos diferentes.
* Se sabía que las proteínas participaban en muchos procesos celulares: Ya se sabía que las proteínas desempeñaban funciones vitales en el metabolismo, la estructura y la función dentro de las células. Esto los hacía parecer candidatos naturales para llevar las instrucciones de la vida.
* Se pensaba que el ADN era demasiado simple: En aquel momento, se consideraba que el ADN era una molécula relativamente simple con una estructura repetitiva. Parecía poco probable que una molécula tan simple pudiera contener la información compleja necesaria para construir y mantener un organismo.
Sin embargo, varios experimentos clave finalmente demostraron que el material genético es el ADN, no las proteínas. Estos experimentos incluyeron:
* Experimento de Griffith: Este experimento demostró que la información genética podía transferirse de una bacteria a otra mediante un principio transformador, que luego fue identificado como ADN.
* Experimento de Avery, MacLeod y McCarty: Este experimento demostró que el ADN, no las proteínas, era el responsable del principio transformador.
* Experimento de Hershey y Chase: Este experimento utilizó isótopos radiactivos para demostrar que el ADN, no las proteínas, ingresaba a las células bacterianas durante la infección viral, lo que confirma que el ADN es el portador de información genética.
Estos experimentos revolucionaron nuestra comprensión de la genética y allanaron el camino para el descubrimiento de la estructura del ADN y su papel en la herencia.