En cambio, debemos considerar ejemplos específicos de plantas embriofitas:
* Embriofitos beneficiosos:
* Cultivos de comida: El trigo, el arroz, el maíz, las frutas, las verduras, etc., son esenciales para la nutrición humana y animal.
* Plantas medicinales: Muchas plantas tienen propiedades medicinales utilizadas para tratar diversas dolencias.
* cultivos de fibra: El algodón, el lino y el cáñamo proporcionan fibras esenciales para la ropa y otros materiales.
* Productos de madera y madera: Los árboles proporcionan madera para la construcción, muebles y otros fines.
* Producción de oxígeno: La fotosíntesis de las plantas libera oxígeno, esencial para toda la vida en la tierra.
* Embriofitos dañinos:
* Especies invasoras: Algunas plantas introducidas en los nuevos entornos pueden volverse invasivas, desplazando las especies nativas e interrumpiendo los ecosistemas.
* Plantas venenosas: Muchas plantas contienen toxinas que pueden dañar a los humanos y los animales.
* Plantas alergénicas: Algunas plantas producen alérgenos que desencadenan reacciones alérgicas en humanos.
* malas hierbas: Plantas que compiten con los cultivos por recursos, reduciendo los rendimientos.
Por lo tanto, si una planta embriofita es dañina o beneficiosa depende de sus características específicas y del contexto en el que se encuentra. Al igual que cualquier otro organismo vivo, los embriofitos pueden tener impactos positivos y negativos en el medio ambiente y los humanos.