* Maximizar la capacidad de transporte de oxígeno: La función principal de los glóbulos rojos es transportar oxígeno desde los pulmones al resto del cuerpo. Al carecer de orgánulos, pueden acomodar una mayor concentración de hemoglobina, la proteína que se une al oxígeno. La ausencia de mitocondrias, que consumiría oxígeno para su propia producción de energía, contribuye aún más a esta eficiencia.
* Flexibilidad y flujo: Los glóbulos rojos deben ser flexibles y capaces de apretar a través de capilares estrechos. La ausencia de orgánulos permite una forma de biconcava, maximizando el área de superficie y proporcionando una mayor flexibilidad.
* Transporte eficiente: Los orgánulos requieren energía y recursos, lo que eliminaría la función principal del transporte de oxígeno. Su ausencia permite un sistema simplificado dedicado exclusivamente al suministro de oxígeno.
* Lifespan corta: Los glóbulos rojos tienen una vida útil relativamente corta (aproximadamente 120 días). La falta de orgánulos permite una estructura más simple que se puede descomponer y reemplazar fácilmente cuando sea necesario.
Es importante tener en cuenta que la falta de orgánulos no significa que los glóbulos rojos estén completamente desprovistos de estructuras internas. Contienen un citoesqueleto, que proporciona soporte estructural y enzimas necesarias para ciertas funciones metabólicas. Sin embargo, carecen de un núcleo, mitocondrias, aparatos de Golgi, retículo endoplásmico y otros orgánulos de células eucariotas típicas.