1. Citoesqueleto: Esta intrincada red de filamentos de proteínas proporciona soporte estructural y ayuda a mantener la forma de la célula. Es como el andamio interno de la célula. Hay tres tipos principales de filamentos:
* Microtúbulos: Estos son tubos huecos hechos de proteína de tubulina. Proporcionan rigidez y ayuda con el movimiento de orgánulos y cromosomas durante la división celular.
* Microfilamentos: Estas son fibras delgadas y sólidas hechas de proteína de actina. Desempeñan un papel en el movimiento celular, la contracción y el mantenimiento de la forma de la célula.
* Filamentos intermedios: Estas son fibras en forma de cuerda hechas de varias proteínas. Proporcionan soporte estructural y ayudan a conectar células entre sí.
2. Muro celular (en células vegetales): Esta capa externa rígida, compuesta de celulosa, proporciona un soporte estructural significativo y ayuda a mantener la forma de la célula vegetal.
3. Presión de turgencia (en células vegetales): La presión de los fluidos internos de la célula contra la pared celular ayuda a mantener la forma y la rigidez de la célula.
4. Matriz extracelular (en células animales): Esta red de proteínas y carbohidratos que rodean las células animales proporciona apoyo estructural, ayuda a las células a adherirse entre sí e influye en el comportamiento celular.
5. Presión interna: La presión del contenido interno de la célula contra la membrana celular también contribuye a mantener su forma.
Las estructuras y mecanismos específicos responsables de mantener la forma de una célula varían según el tipo de célula y su función. Por ejemplo, las células musculares requieren una estructura más flexible para permitir la contracción, mientras que las células óseas necesitan estructuras rígidas para proporcionar apoyo.